Estrés- ¿Nos conectamos o nos desconectamos, qué hacemos?

No creo exista una persona en el planeta tierra que no haya escuchado hablar de este fenómeno denominado estrés. Dicen las estadísticas que cada vez son más las personas que sufrimos de este mal de una manera crónica o esporádica en nuestro día a día. Comparto aquí algunas cifras, sólo a manera de reforzar este punto inicial y estresarnos con lo que ya sabemos…
EE.UU…considerado por la Asociación Americana de la Salud como el causante del 90% de las enfermedades, incluyendo hipertensión, derrames cerebrales y problemas cardiacos. De acuerdo con la APA (American Psychological Association) la mitad (50%) de los estadunidenses reportaron incremento notorio en sus niveles de estrés con una tercera parte considerado su nivel como “extremo”. Esto ha ocasionado que el estrés esté catalogado el problema #1 de Salud en ese país…leyó bien #1.
México…según el IMSS el 25% de los mexicanos sufren de estrés. Pero según un artículo publicado por la revista Negóciame, el 73% de los empleados padecen de este flagelo.
Colombia..según ElEmpleo.com en un artículo de agosto del 2008, la mitad de los empleados sufren de estrés; y el efecto estrés en la población rural ha alcanzado límites sin precedentes en la historia del país…40% de los encuestados.
Europa… según el Economista 90 mil millones de Euros, costó el estrés en España en el 2008, donde se estima el 54% de la población padece de este mal.
La lista y las referencias pueden ser interminables y convertir este artículo en lo que no pretendo que sea, un “estresor” más, como se les denomina a los factores causantes del estrés.
Cuando compartimos con amigos de manera casual nuestras penas, angustias y cansancios, y el nivel de estrés que nos agobia en un momento dado, es muy común recibir consejos y más aún, es común escuchar la frase…”usted lo que necesita es desconectarse, váyase de vacaciones, piense en otra cosa, diviértase y verá que llega renovado” . Un consejo bastante desatinado diría yo, no porque divertirse e irse de vacaciones lo sea, todo lo contrario esa parte me gusta, lo que en mi opinión es desatinado, es pretender que esa “desconexión” de la vida diaria, de la rutina, de los estresores, tenga un real impacto sobre el problema de fondo…el nivel de estrés. Si bien puede tener un ligero y momentáneo efecto positivo, cuando volvemos a conectarnos a nuestra realidad, curiosamente todo vuelve a su nivel anterior de angustia en cuestión de segundos, peor aún, sube el nivel de estrés y nuestros síntomas y malestares regresan multiplicados en cantidad y calidad y la tal desconexión nos genera todavía más estrés, cuando nos acordamos de las cuentas pendientes que nos quedaron.
Mi consejo, no pedido lo admito, pero si puedo decirle que fundamentado en largas jornadas de estudio sobre el tema y en el hecho de haberme alguna vez considerado a mi mismo “inmune” a esta pandemia, sólo para tener que reconocer doblegado por la misma en una cama de hospital, que no lo era, es que ante los primeros síntomas de estrés SE CONECTE del todo con esa realidad. Al igual que con cualquier problema, el primer paso para resolverlo, es admitir que tenemos un problema, las estadísticas nos dicen que las probabilidades de que el estrés ronde nuestro organismo, son MUY ALTAS, admitámoslo, pero sobretodo hagamos algo ya por, 1- Entender las causas y efectos del estrés 2- Entender los síntomas y consecuencias de no atenderlos 3- Entender lo que podemos verdaderamente hacer para controlar y manejar el estrés en nuestra vida y de las personas que nos rodean. Diez minutos o menos en Google los dejarán con muchos artículos al respecto de interesante nivel; literatura sobre el tema, seria, científica hay mucha, le sugiero dedique su tiempo a CONECTARSE con esta realidad, pues aunque no podemos cambiar las causas, ni muchos de los estresores, podemos aprender a responder de otra manera, podemos enseñarle a nuestra mente y a nuestro corazón a reaccionar a todo esos ataques externos de manera positiva y más importante, a convertir este gran problema mundial en una oportunidad de crecimiento que tal vez no había contemplado.
En un próximo artículo le ofreceré varias maneras de controlar el estrés, en este por favor quédese con un mensaje y sólo uno… CONECTESE con el estrés ya, la próxima vez que se encuentre compartiendo de manera casual con familiares y amigos, y aparezcan las angustias del momento y aflore su estrés, simplemente diga, mi nivel de estrés está alto, pero me estoy “conectando” con esta realidad y adivinen que… estoy menos estresado”

