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El manual que NO traen los Smartphones


Para nadie es una novedad el gran aumento de popularidad de los denominados “Smartphones” o teléfonos inteligentes, aparatos diseñados no solo para hablar por teléfono sino para mantenernos conectados con navegadores de internet, con las redes sociales, además de una gran cantidad de aplicaciones de comunicación y entretenimiento.
La tecnología es cada vez más amigable y prácticamente nadie requiere de un instructivo de uso, pues ya todos intuitivamente sabemos cómo buscar y/o cómo poner a funcionar todo; en minutos nuestras cuentas de correo, Facebook, twitter, mensajería instantánea, etc., están en nuestro bolsillo y acompañándonos a donde queramos, cuando queramos, y con tan solo tocar la pantalla de nuestro teléfono inteligente, estamos conectados con el mundo. El costo de los planes también es cada vez más accesible y la competencia entre las marcas de teléfonos y de telefonía ha hecho que esta tecnología sea hoy algo al alcance de prácticamente todo el mundo.
Como todas las tecnologías, su buen uso es sinónimo de aumento de productividad. Podemos con nuestro Smartphone, leer y responder correos de manera inmediata, mantenernos conectados con clientes y amigos a través de las redes sociales, mantener comunicación vía mensajes instantáneos (chat) con varias personas a la vez y como su nombre lo indica de manera instantánea, podemos también acceder a todo tipo de información vía google o algún otro buscador, no obstante, entre más se difunde y más se utiliza esta tecnología, nuestra productividad lejos de aumentar pareciera estar siendo afectada, si bien ocasionalmente somos capaces de responder más rápidamente correos y mensajes, la cantidad y velocidad de los mensajes que recibimos sobrepasa varias veces nuestra capacidad; tampoco es evidente una mejora en las comunicaciones con clientes y amigos y las relaciones no son hoy mejores gracias los teléfonos inteligentes, ¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué esta magnifica tecnología pareciera estar distanciándonos en lugar de hacer nuestros días más eficientes y placenteros?

Tal vez estos aparatos deberían venir acompañados de un manual de productividad y utilización que incluya entre muchas recomendaciones algunas de las siguientes:
1- Apague su equipo. Vemos con asombro como muchas personas permanecen “unidos” a su smartphone 24 horas al día y en cualquier lugar. No hay reunión de negocios que no sea interrumpida por uno o varios de los asistentes leyendo y escribiendo mensajes de texto que NO pueden esperar, perdiendo la concentración y contribución a la reunión en repetidas ocasiones, esto contradice totalmente la productividad que perseguimos. Hoy en día encontramos gente chateando a la hora de la comida, frente al televisor, en reuniones sociales, en todos aquellos momentos destinados para compartir con las personas que nos rodean, por alguna razón pareciera que nos interesa y/o nos preocupa más la interacción con aquellos que no están presentes sino conectados a distancia a través del celular. En el cine, en misa, en cualquier parte nuestro teléfono atrae nuestra atención y nos distrae de la tarea principal ya sea divertirnos, reflexionar, ser creativos, descansar, es por eso que una de las primeras funciones que debe aprender muy bien es la de cómo apagar su equipo o en el peor de los casos cómo silenciarlo cuando su mente deba enfocarse en otra cosa.

2- Asigne objetivos y reglas de comunicación a cada medio. Un buen comunicador sabe que no solo el contenido, sino muchas veces el tono, el medio, la forma, que escogemos para comunicar es fundamental para lograr nuestros objetivos de comunicación. Muchas veces nos comunicamos pensando solamente en lo que queremos y necesitamos olvidando que el medio y la forma juegan un papel importante en el proceso. Las nuevas tecnologías además, nos ofrecen tantas opciones, que esta problemática se agrava y terminamos chateando con clientes, sosteniendo conversaciones y discusiones por correo electrónico, enviando mensajes importantes a través del inbox de Facebook, impulsados por la necesidad de hacerlo todo rápido. Si determina con anticipación el alcance y objetivos de cada medio de comunicación que tiene a su alcance en su smartphone, encontrará que puede no solamente ser más efectivo con cada uno, sino que le será más fácil seguir el punto 1 arriba y regresar a la interacción personal, así como otros medios de comunicación y SER MÁS PRODUCTIVO.

3- Los Smartphones NO son para los niños. Introducir desde temprana edad a los niños a las distracciones, vicios y problemas de productividad que he comentado estamos teniendo los adultos con la tecnología, es un grave error. Niños menores de 15 años NO necesitan smartphones para ninguna de sus actividades tradicionales, ocasionalmente pueden requerir la ayuda de un celular común para mantener comunicación con sus padres en momentos específicos, pero nunca con sus amigos, no hay nada urgente ni tan importante en sus vidas que lo requiera aún. Un teléfono inteligente en manos de un niño, es potencializar todos los problemas que menciono en este artículo y adicionalmente aumentar el riesgo de acceso a información inapropiada fácilmente. Si existe alguna razón por la cual considere necesita comunicación permanente con su hijo provéale un celular tradicional con llamadas restringidas…NUNCA un smartphone.

4- Revise los estresores en su vida. Las fuentes de estrés que hoy en día tenemos en nuestras vidas son muchas y diversas y últimamente se están reportando más y más casos en los cuales la inundación de información, correos, mensajes, y comunicaciones ineficientes, es uno de esos principales estresores en el mundo moderno. Resulta que su smartphone no es otra cosa que llevar consigo ese estrés de manera permanente e inseparable, si ese es el caso y las recomendaciones de los puntos 1 y 2 arriba no lo están ayudando, considere seriamente regresar a su teléfono celular tradicional.

Lo más importante es que la tecnología se convierta en facilitador, en un apoyo a su productividad, en un medio de comunicación efectivo, no en todo lo contrario, quizás entonces antes de sumergirse en la tecnología de los teléfonos inteligentes, o si ya lo hizo, reflexione un minuto sobre cómo lo va a lograr.

Los Misterios del Corazón

Institute of HeartMath lleva más de 20 años investigando el funcionamiento del corazón y cada día sabemos más de su extraordinario rol en nuestras vidas y en la conexión con nuestras emociones y nuestro cerebro.  Quizás usted no sabía que… vea el video

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8 Preguntas que lo ayudarán a estructurar mejor el 2012


Estoy seguro la mayoría de ustedes ha escuchado de la trascendencia que el 2012 tiene y las predicciones que se hacen basados entre otros en la cultura Maya. No me refiero a las especulaciones fatalistas y amarillistas de un grupo de fanáticos, sino a la interpretación e investigación seria de muchos científicos. Si no ha leído o visto algo al respecto, lo invito a que lo haga, existen muchos datos e información dignos de conocer.

Uno los puntos que tiene soporte científico, es que en este año nuestro planeta será protagonista de algunas alineaciones cósmicas, la tierra estará en una especie de eclipse con el sol y con el centro de la galaxia, situación que no se repite sino cada 26.000 años. Esta alineación está bajo riguroso estudio de muchos astrónomos y muchos otros científicos desde hace años, y por supuesto los efectos en lo que respecta a la vida en nuestro planeta aún no son claros.  Curiosamente, esta alineación es lo que los Mayas y algunas otras culturas milenarias parece que conocían y fueron capaces de proyectar aún con sus rudimentarias herramientas.

Todo esto me ha hecho reflexionar si el inicio de este año debería ser como cualquier otro, si debiera hacer caso omiso a todo lo que se comenta sobre el año y simplemente realizar mi rutina de planeación y fijación de metas y objetivos personales y profesionales de la misma manera en que lo he hecho en el pasado.  Tal vez aprovechando toda esta algarabía alrededor del año 2012, lo que uno debiera hacer es recibirlo como si fuera el último que vamos a vivir, en realidad una práctica que debiera hacerse siempre, plagiando un poco el dicho…” si uno vive cada año como si fuera el último, sin lugar a dudas en algún momento tendrá razón”

De esta manera, le ofrezco algunas preguntas, cuyas respuestas pueden ayudarnos a preparar el 2012 como el año especial que muchos mencionan será.

1-      ¿Qué cosas debo hacer más?

Reflexione sobre todo aquello que si hiciera más a menudo y/o con mayor intensidad, se traduciría en beneficios tangibles para usted y los que lo rodean. Cuáles son esas cosas que usted conoce y sabe pero debe dedicarles más atención.

2-      ¿Qué cosas debo hacer menos?

Contrariamente cuales son esos hábitos o cosas que usted hace con frecuencia que no le traen ningún beneficio, por el contrario molestan, afectan, atacan, su mente, cuerpo, emociones y/o relaciones. Identifíquelas y propóngase a hacerlas MENOS.

3-      ¿Qué cosas debo continuar haciendo como hasta ahora?

Todo aquello que hacemos bien y nos trae permanente satisfacción, lístelas y asegúrese continúa con sus buenas prácticas.

4-      ¿He recibido retroalimentación suficiente?

Hágale las primeras tres preguntas referidas a usted a por lo menos tres personas cercanas, es decir, que creen los demás usted debiera hacer MÁS, MENOS, y CONTINUAR haciendo. ¿Qué escucha? Quizás le sirva para regresar a completar las respuestas a las primeras tres preguntas.

5-       ¿Cómo aumentaré mi productividad este año?

La velocidad con que avanza la tecnología, y prácticamente todo lo que nos rodea hoy en día, nos obliga a hacernos esta pregunta permanentemente para que nuestro rezago no sea tan grande. No necesariamente me refiero a productividad laboral, sino a todo. De las metas y objetivos que nos coloquemos aquí, puede depender que cumplamos o no lo que nos propongamos  a hacer este año.

6-      ¿Cómo desarrollaré mi conciencia y conexión con el universo este año?

Nunca antes han existido tantas invitaciones a que nos preocupemos por nuestra propia evolución individual y colectiva, nunca antes han existido tantos recursos serios, científicos, espirituales que nos acercan a nuestra propia conciencia y ser interior, ¿cuál será el suyo? Piense en logros específicos más allá de lo que hasta el momento ha conseguido.

7-      ¿Cómo quiere ver sus relaciones al finalizar el 2012?

No mucho que explicar, si mucho que relacionar de pronto con las primeras cuatro preguntas

8-      ¿Cómo voy a garantizar esta vez SI cumplo mis propósitos y metas?

Conectando con el inicio de este articulo, asumamos que este es nuestro último año en este planeta, entonces  ¿qué debiera hacer para que por lo menos lo que nos corresponde hacer se haga? ¿Tiene/conoce algún sistema? ¿Su voluntad, conocimiento y objetivos están alineados? Si finalmente si llegamos al 2013, no querrá verse haciéndose las mismas preguntas y dándose  exactamente las mismas respuestas. De pronto incluir algo concreto en su lista a este respecto sea la clave para sus logros del 2012.

Las respuestas a estas preguntas son solo el inicio, vendrá luego la selección y ajuste de metas y objetivos concretos, emocionales, mentales, materiales, profesionales, familiares, etc.

Tal vez la pregunta que probablemente algunos de ustedes tendrán es,  ¿y a qué hora y de dónde voy a sacar el tiempo para pensar y hacer todo esto? Recuerde, si este fuera nuestro ultimo año de vida probablemente la realización de un ejercicio como este tendría completa relevancia, ni usted ni yo sabemos si será o no nuestro último año, yo por lo menos no quiero esperar a confirmarlo para reflexionar sobre al menos algunas de estas áreas de mi vida. 

Debate por la mediocridad

Recientemente se ha generado una polémica alrededor de la renuncia a su cátedra en la Universidad Javeriana, del profesor Camilo Jiménez.  El principal argumento que yo logro identificar es la mediocridad de sus alumnos. Hoy en El Tiempo también leí la respuesta de una alumna con contra argumentos interesantes al planteamiento del profesor  y criticando igualmente la mediocridad de sus catedráticos. Decido entonces escribir este blog como papá de dos estudiantes de la Universidad Javeriana, cercano al proceso educativo de mis hijos no solamente ahora en su etapa universitaria sino desde el kínder. Escribo también, como alguien que lleva años estudiando los procesos de aprendizaje y desarrollo.

Encuentro validez en ambas posturas y me gusta lo que leo en las dos cartas (ver vínculos arriba). Puedo centrar la polémica, como digo, alrededor de la mediocridad. El profesor se cansó de la falta de curiosidad, dedicación, compromiso, participación de sus alumnos y la alumna le reclama que eso obedece entre otras cosas a la mediocridad de los profesores y su falta de vocación, pasión y compromiso con el proceso de aprendizaje de sus  alumnos.

Al profesor Jiménez le diría:

Comparto y comprendo su frustración. Frustración que yo ampliaría no solo a la mediocridad que se percibe y se comprueba en la generación de veintañeros de hoy , sino en un rango bastante más amplio, que inicia en la adolescencia y pareciera no acabar nunca y la encuentra uno enraizada en todos los niveles empresariales y  académicos. De alguna manera pareciera que todos nos hemos venido acostumbrando al “no esfuerzo”, al no compromiso, al no cumplimiento, a problemas de comunicación, como la norma en todas partes.  Esto sin embargo no nos autoriza a todos a renunciar de todas partes, no solo no es posible, sino que en el caso de un educador, un profesor universitario, es contrario a su vocación, como muy bien lo anota Victoria. Todos tenemos derecho a renunciar a cualquier actividad cuando nos plazca, pero si un profesor renuncia a su actividad argumentando fallas de sus alumnos, en mi opinión solo está reconociendo su incapacidad para enseñar y por lo tanto hace bien en buscar otros caminos.

Destaco el valor de hacer pública su incomodidad y desconcierto con la forma en que las generaciones actuales parecen haber olvidado algunos principios básicos de comunicación y en algunas ocasiones se esconden detrás de los medios digitales y redes sociales, que a veces pareciera invitan a todo, menos a construir relaciones y verdaderas comunicaciones.  Debo decir sin embargo que la era digital está aquí para quedarse y para continuar penetrando TODAS las actividades humanas, por lo tanto debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance por conocer, aprender y utilizar la tecnología. Las redes sociales y los medios digitales son aportes importantísimos a nuestra sociedad, y lo que necesitamos y necesitan nuestros jóvenes son profesores que guíen y enseñen a extraer de estos medios todo su potencial. Considero que en la mezcla de la experiencia y conocimiento de profesores como usted, con  la creatividad de los nativos digitales , como usted los llama, habría una enorme lista de proyectos educativos de primer nivel… le dejó la inquietud por si le interesa el reto.

 

A Victoria Tobar le diría:

Comparto como puedes leer, la mayor parte tus argumentos expresados en tu carta. La mediocridad docente es quizás más dolorosa que la de los estudiantes por todo lo que implica. Y no me refiero al profesor Jiménez a quien no tengo el gusto de conocer, pero de quién he escuchado muy buenos comentarios como docente, sino a la larga lista que mencionas se ha cruzado por tu camino sin dejar huella alguna, es tambien lo que escucho y lo que veo con frecuencia.

No obstante me hubiese gustado escuchar tu opinión sobre la falta de compromiso, cumplimiento, curiosidad entre otros, de los estudiantes de hoy, voy un poco más allá, me hubiese gustado tu aceptación de esa realidad que hoy se esparce y contagia como una plaga a muchos de tus contemporáneos. Sin el reconocimiento de ustedes los jóvenes de que les está faltando “algo” en sus procesos de crecimiento y madurez, no habrá posibilidad alguna de romper este círculo vicioso de la mediocridad en el mundo académico y por supuesto mucho más allá.

Tus críticas al profesor Jiménez son claras y en mi opinión válidas, te invito ahora a reflexionar más a fondo sobre las frustraciones del profesor y sobre lo que alumnas y alumnos como tú deberían hacer para que este debate tenga sentido y logre un objetivo mayor al de solamente expresar ideas .  Critiquen, propongan, estructuren proyectos de excelencia académica en profesores y alumnos, al sistema educativo, ayuden a que salgamos todos del conformismo que parece habernos invadido y del que solo salimos gracias a cartas como las del profesor Jiménez.

Termino el blog sin nudos  en la garganta, pero si con la esperanza de que este debate al que se han unido muchos, genere no solo reflexiones sino acciones, y por supuesto ofreciendo mi contribución a quien dentro del mundo académico considere puede servirle.

Hay que mirar debajo del agua

Utilizando una analogía con un iceberg, observamos que los resultados de nuestro negocio tienen una directa relación con áreas de nuestras organizaciones que normalmente están olvidadas o invisibles… la gran masa debajo del agua. En realidad el factor determinante para no solo la exitosa ejecución de nuevas y mejores estrategias, estructuras, sistemas y procesos, sino para mejores y CONSISTENTES resultados, está en la atención al clima y cultura organizacional y a la correcta ejecución de procesos básicos. Esta corta presentación plantea esa y otras reflexiones que espero les guste.

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¿Si el “multitasking” no sirve, entonces cómo le hago?

Eso fue lo que me preguntó Mabel (la protagonista del artículo anterior, El “Multitasking” NO ES POSIBLE) con voz entre incrédula y desesperada. Era algo así como nuestra tercera sesión y por fin admitía que no era todo lo productiva que pretendía ser, reconocía abiertamente que esa idea de duplicar citas, responder correos electrónicos en juntas, asistir a la charla de seguimiento académico de su hijo en el colegio mientras atendía su BlackBerry, eran todas prácticas altamente improductivas y en muchas ocasiones también de muy mala educación.  Curiosamente en ese orden de importancia, es decir el que fueran o no atropellos a las buenas maneras pareciera no tener verdadera significancia.  Mabel se había acostumbrado por ejemplo, a contestar correos electrónicos sólo cuando quería o sentía que le servían algún propósito a ELLA, sin detenerse a pensar en sus interlocutores podía incluso dejar comunicaciones a la mitad sin problema alguno, todo en aras de la productividad o mejor diríamos, en búsqueda de una mayor eficiencia, necesaria para evacuar la gran cantidad de correos diarios. En el mundo físico (no virtual) eso equivaldría a no contestar un saludo o en medio de una conversación dar la vuelta y dejar con la palabra en la boca a alguien, en el mundo no virtual esos comportamientos son groserías y obstáculos para buenas relaciones, pero de alguna manera la tecnología pareciera habernos dado permiso para hacer eso y más, repito, en “aras de la productividad”, como si las buenas maneras en el mundo laboral no fueran importantes.

Mabel, insistió… ¿entonces cómo le hago? Me estoy volviendo loca. Sabiendo que era uno de esos “momentos de la verdad”, complementé… y estás volviendo locos a los que te rodean, con una mezcla de enojo y frustración en sus ojos replicó…yo sé.  Nuestras sesiones fueron alrededor de 22, fue una experiencia mutuamente enriquecedora y en la que conjuntamente encontramos la respuesta entre otras a ¿cómo le hago? Compartiré algunas ideas en este y próximos artículos.

Primero, le dije, empecemos modificando tus creencias. Debes creer que enfocarnos y hacer una cosa a la vez es mucho más productivo. Saberlo o entenderlo no es suficiente, la presión y el ritmo de las actividades diarias es tan acelerado, que el abordar simultáneamente varias tareas es lo normal,  no importa que tan claro tengamos la infectividad del multitasking, este se ha convertido en nuestra respuesta por defecto. El cambio se inicia al nivel de las creencias. Y las creencias están enraizadas en nuestra memoria de corto y largo plazo y son a nivel subconsciente las que muchas veces rigen nuestra conducta. Pregúntese si en realidad usted cree que puede vivir mejor sin el multitasking, si la respuesta no es un contundente SI, pregúntese que evidencia tiene pues ese es el alimento que esa creencia tiene, en este caso el multitasking tiene, para nunca abandonarlo. Mabel tenía como punto de referencia el alivio temporal que le daba poder evacuar varios pendientes a la vez y el haber sorteado con aparente éxito dos o tres tareas simultáneamente, aunque me escuchaba hablar de la limitación del cerebro y de las innumerables investigaciones científicas que lo demuestran, y a nivel racional compartía mi punto, no lo creía del todo posible, era más una conversación académica y de pronto algo para intentar cuando las cosas estuvieran más tranquilas, o sea…nunca.

Escogimos una tarea de alta prioridad en ese momento para Mabel y con una fecha de cumplimiento urgente. Listamos todas las tareas asociadas que incluían hacer un par de llamadas, sostener una junta con su asistente, recopilar información y luego preparar una presentación para el comité que se llevaría a cabo la semana siguiente. Asignamos dos bloques de tiempo EXCLUSIVOS para trabajar en esa prioridad, esa tarde de 3-5 y el día siguiente en el mismo horario. El compromiso era no hacer absolutamente NADA diferente durante esos bloques de tiempo, nada de correos electrónicos, otras llamadas, celular, otras juntas, ninguna interrupción. Su reporte de esa primera experiencia  no pudo ser mejor,  no solo había terminado la tarea sino que le había sobrado casi media hora del segundo bloque y lo más importante me dijo…”me sentía casi en vacaciones” el poder dedicarle mi atención a una sola cosa bajó mi nivel de estrés y ansiedad por lo menos durante ese tiempo y creo que entre otras cosas por eso me rindió tanto, y como si fuera poco le acabo de asignar un bloque más de 45 minutos el próximo lunes, para revisar de nuevo todo y prepararme para el comité… su nueva creencia empezaba a tener evidencias. El segundo ejercicio fue asignarle bloques de tiempo EXCLUSIVOS al correo electrónico y mensajes de texto, estos eran más cortos pero más frecuentes durante el día, espacios de 30 minutos dos veces en la mañana y dos veces en la tarde en donde su ÚNICA tarea era responder y ordenar el correo electrónico. Unas dos semanas después de practicar este ejercicio, empezó a encontrar también evidencias adicionales sobre lo productivo que es enfocarse, concentrarse, utilizar el tiempo ordenadamente… también se sintió menos estresada y más en control del correo.

Estas fueron las sesiones iniciales y el objetivo más allá de producir los resultados que se lograron de manera específica en algunas tareas, fue consolidar las creencias pues sin ellas el proceso de cambio es muy frágil.  El proceso tampoco es lineal y sin tropiezos como de pronto puede derivarse de la lectura de este artículo, por el contrario hay permanentes “ataques” internos y externos que dificultan hacer las cosas diferente, incluso y aun cuando los resultados son inmediatos, tendemos a regresar a lo “malo conocido”, por eso la importancia también de ir apoyando cada etapa con nuevas técnicas y herramientas, las cuales exploraremos en futuros artículos.

¿Y usted, como le hace?

El “Multitasking” NO ES POSIBLE

En una ocasión, una prestigiosa universidad mexicana me solicitó apoyo para trabajar en algunos problemas de comunicación por los que el comité de dirección estaba atravesando.  Atendí gustoso y honrado la solicitud y rápidamente acordamos una primera junta con una de las gerentes y además quien estaría encargada del proceso.

Al llegar puntual a la junta, me encontré con que la persona que iba a visitar, tenía agendada el mismo día y hora una teleconferencia con otros gerentes y rectores del sistema ubicados en diferentes campus alrededor del páis.  Lamenté la situación y por supuesto asumí que el error involuntario tendriamos que corregirlo agendando para otra oportunidad nuestra junta; mi sorpresa aumentó cuando me pidieron que siguiera y me sentara en la oficina, enfrente del escritorio donde ya estaba por iniciar la conferencia telefónica.  Con el telefono en altavoz, yo escuchaba a los participantes integrándose a la llamada, saludando y estableciendo diálogos informales mientras el líder de la reunión daba inicio, con paciencia, pero tambien confieso que algo confundido por lo que iba a suceder con mi presencia ahí, espere unos minutos.

Con paso rápido entró a la oficina mi cita, la gerente de planeación corporativa y mano derecha del presidente del sistema universitario, y a quién llamaremos “Mabel”  en este relato.  Habiamos hablado por telefono pero brevemente nos presentamos, se excusó por la confusa situación y sin mucho más preámbulo me pidió un minuto, dio vuelta, quitó el silenciador de voz a su teléfono, saludo y dio inicio a la teleconferencia. Yo no podía creer lo que estaba presenciando, Mabel no solo era la moderadora de la junta virtual,  sino que la forma de resolver su conflicto de agenda era sostener simultáneamente una junta presencial conmigo .  Al entender lo que estaba sucediendo, le sugerí que yo volvía en otro momento más oportuno, que no tenia problema en acomodar mi agenda para sortear la situación como mejor le conviniera a ella, me dijo enfáticamente que no, que nuestra conversación era prioritaria y que el presidente le había encargado dar velocidad al tema que nos ocupaba, lo más prudentemente que pude insistí en que encontráramos otro momento, pero ella insistió con más vehemencia asegurando que su agenda no tenía otro espacio y entonces sin pensarlo mucho más accedí, quizás lo hice guiado por alguna de esas creencias que a uno le inculcan a lo largo de la vida… “el cliente siempre tiene la razón”… “el cliente es el que manda”, aunque en el fondo sabía que perderíamos el tiempo todos.  Con cierta destreza, Mabel sostenía estos diálogos conmigo mientras que en el fondo escuchaba el altavoz del telefono, ocasionalmente me hacía un ademán con su mano para que esperara, quitaba el “mute” e intervenía en la teleconferencia con un “ bueno sigamos con Puebla…” colocaba de nuevo el “mute” y seguiamos conversando.  Durante los  mas o menos 45 minutos que estuve en esa reunión, Mabel tomó un par de veces su Blackberry y ojeó algunos mensajes de texto y también desvió su mirada hacia la pantalla del computador en busca de correos electrónicos de ultimo momento.  Para mi aquello era no solo una gran descortesía con todos sus interlocutores (incluyendome por supuesto), sino que era una escena cargada de gran contradicción, alguien queriendo ser muy productivo pero violando principios básicos de productividad, como veremos más adelante.

Mabel, una mujer en el final de sus 30s, muy bien arreglada, atractiva, cordial y muy amable, sorteaba con aparente efectividad su atrevimiento y segura de su clara inteligencia, pretendía poder atender  varias tareas importantes de manera simultánea.

Hoy sabemos gracias a la neurociencia, que nuestro cerebro no puede atender simultáneamente más allá de dos tareas, siempre y cuando éstas sean rutinarias, es decir, ver televisión y tejer, cocinar y conversar, atender el teléfono y ordenar el escritorio, al involucrar una tercera actividad el cerebro inmediatamente apaga la atención sobre algunas de las otras dos.  Podemos manejar y hablar por teléfono, pero ponemos en riesgo nuestra vida y la de otros , si de pronto surje algo en el camino que requiere de nuestra atención, se evidencia así la limitación del cerebro para el llamado “multitasking”.  Un piloto de Formula 1, atiende la pista, la conducción, otros vehiculos, se comunica por radio con su equipo, todas estas tareas aparentemente independientes, hacen en realidad parte de un mismo complejo neuronal desarrollado en el cerebro para la gran tarea de conducir a 300 kilómetros por hora, intente usted hablarle por el radio a ese piloto durante la carrera, de la cita que tienen en el colegio del niño al día siguiente ¿puede predecir el resultado? Intente aprender algo mientras realiza una actividad diferente, una vez se compromete en el proceso el lóbulo frontal del cerebro, podrá solamente realizar UNA tarea eficientemente. Si usted quiere productividad, si quiere alto rendimiento y todavía cree en el multitasking, le repito NO ES POSIBLE.

Citar a un grupo de personas a intercambiar información, ideas, sobre algun tema para lograr algun objetivo,  es un asunto serio, comprometer el tiempo y esfuerzo de otros sin estructura es un atropello;  aportar y ser creativos durante un diálogo mientras mi atención se encuentra en los correos electrónicos y/o mensajes de texto o en otra junta,  es  imposible. ¿ Ha asistido usted alguna de esas juntas en las que los participantes llegan todos con sus computadoras, pero no con información relevante sino para responder correos? Juntas improductivas es quizás uno de los dolores corporativos más grandes hoy en día, estadísticas sugieren que el 75% no producen resultados.

Ese día Mabel y yo perdimos el tiempo, me atrevería a decir que los particpantes de la teleconferencia también, pero el haberme quedado me permitió regresar y en sesiones posteriores pudimos reflexionar alrededor de ese primer encuentro en su oficina. Resultó que no era inusual para ella programar otras actividades durante teleconferencias,   tambien supe que era cierto que el número de actividades y responsabilidades que tenía asignadas exedía varias veces la jornada normal, esto por supuesto fue una de las razones para que adoptara citas duplicadas como “solución” a esa realidad.  Me confesó que en un principio resultaba un alivio ver cómo lograba reducir los pendientes con esta técnica del multitasking, pero también que al poco tiempo un altísimo porcentaje de esos mismos pendientes regresaban con requerimientos de reproceso o repetición completa, pues los objetivos iniciales no se cumplían en la primera oportunidad y con frecuencia tampoco en la segunda e incluso en la tercera.  Pudimos conjuntamente identificar que algunos de los problemas de comunicación que tenía el comité de dirección al que ella pertenecía, se relacionaban con el hábito de casi todos su integrantes a pretender escuchar mientras se leían correos electrónicos durante las juntas.  Estuvo de acuerdo en que lejos de solucionar sus problemas el multitasking por poco le cuesta el trabajo y su matrimonio.

Me he encontrado con personajes como el de Mabel muchas veces a lo largo de mi vida profesional, sin excepción todos creen inicialmente que son dueños de una técnica y habilidad que los llevará lejos, sin excepción tardan poco en admitir que no son dueños de nada, que el mutitasking no es una habilidad ni una técnica y que para llegar lejos se requiere con frecuencia regresar a lo básico.

 

 

Tres fases en un proceso de cambio

Esta presentación expone brevemente lo que se requiere para convertir una realidad actual en una nueva o lo que conocemos como cambiar. Dentro de este proceso, tres fases que deben tenerse siempre en cuenta para impulsar, facilitar y lograr el cambio, cualquiera que este sea, individual, colectivo, corporativo.

Esperamos sus comentarios.

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Su ADN puede estar sufriendo…!!!

Por favor créalo el asunto es serio, lea la traducción de este artículo que se suma a los miles de estudios y publicaciones científicas sobre el tema.

Empiece por evaluar la realidad actual de su equipo frente al estrés. Visite el proyecto Transformando Estrés en Alto Rendimiento, iniciamos el 1 de Septiembre.

Publicado originalmente el 21 de Agosto, 2011 por NATURE en su revista online

Hay muy pocas dudas sobre la directa responsabilidad del estrés en la generación de muchas enfermedades y que las personas queestres y adn sufren de estrés, tienen un sistema inmunológico disminuido. Mientras que esto ha sido examinado en el pasado, investigadores nunca habían sido capaces de vincular daños en los cromosomas con el estrés. Sin embargo, un nuevo estudio parece haber logrado precisamente esto.

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Duke, le proporcionaron a ratones un compuesto de adrenalina la cual estimula los receptores beta adrenergicos , causando de esta manera una respuesta similar a la que la gente tiene cuando experimenta estrés crónico. Los investigadores descubrieron durante estos ensayos que esto disparaba un mecanismo en los ratones que daña el ADN.

El autor senior del documento, Dr. Robert Lefkowitz dice: “Esto puede darnos una buena explicación sobre como el estrés crónico, puede afectar una variedad de condiciones humanas, las cuales van desde algunas meramente cosméticas, como cabello más canoso, hasta desordenes que atentan contra la vida, como tumores malignos”

Niveles de estrés crónico reducen el nivel de P53, una proteína en el cuerpo la cual combate tumores y previene otras anormalidades. Los investigadores sugieren que esto está directamente relacionado con la irregularidades en los cromosomas encontrados en los ratones con estrés crónico.

Con esta nueva información, los investigadores planean estudiar la propios mecanismos de defensa del cuerpo para probar si la respuesta de los ratones se debió al influjo de adrenalina dada en el laboratorio o si fue una reacción física al estrés.

Stress Management- Daniel Goleman

Aumentar la productividad y mejorar el desempeño son necesidades totalmente obvias en el mundo laboral, y por lo tanto estamos permanentemente buscando más y mejore herramientas que nos ayuden en esa dirección, pero ¿qué pasa cuando nuestro cerebro recibe las señales opuestas? Es decir, ¿qué pasa cuando continuamente nos sentimos amenazados por el tiempo, por los compañeros, por el jefe, por los resultados, por perder el trabajo, por la economía…etc., etc., etc.? En realidad en ese momento rendimos menos y nuestra productividad cae dramáticamente . Escuche a Daniel Goleman hablando al respecto y la importancia de proveer a su equipo de herramientas para el manejo de estrés.

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Hasta la próxima